El Último Samurai: orden y ritmo vital

Hace unos días me fui a la cama al terminar la película de El último Samurai, además de sorprenderme que la altura de Tom Cruise nunca parece la que en realidad es, hubo algunos mensajes que se asentaron en mi cabeza mientras dormía. Por si no lo sabéis, justo antes de irte a la cama es el momento más adecuado para grabar mensajes en nuestra memoria a largo plazo, procura por tanto que sean positivos.

El mensaje contenido en la peli por si solo, quizás no hubiera sido tan significativo si no es por el hecho de haberla visto justo después de pasar dos días en una da las formaciones de Isauro Blanco, a las que tenemos el privilegio de asistir.

De repente, sin pretenderlo, muchos de los mensajes que lanza en sus ponencias cobraron un vivo significado al verlos escenificados en la forma de vivir de los Samurais. Una forma templada, sin prisas pero sin pausas, trabajando la excelencia cada día, perfeccionando el arte de la guerra en cada minuto de forma consciente e inconsciente, entrenando la mente para ello, consiguiendo estar en tu centro mientras tu destino te es revelado, alerta por los peligros, conociendo las virtudes y los defectos de tus enemigos, sintiendo el orgullo de ser Samurai, defendiendo una forma diferente de vivir que sirve a un bien superior que va más allá de las expectativas individuales, donde el respeto al orden de la vida y a la función que cada uno desempeña en ella está por encima de nuestra propia voluntad.

El orden, el ritmo y el equilibrio en la vida son palabras aparentemente banales, sin embargo ¿cuántas consecuencias negativas acarrea el no respetar el orden, el ritmo o el equilibrio en nuestras vidas?, ¿Cuántos infartos causados por el estrés y un ritmo de vida acelerado han matado las expectativas de muchas personas de nuestro alrededor?, ¿Cuántos adolescentes bajan su rendimiento académico y vital, mientras se sienten perdidos al abusar de sustancias a horarios intempestivos en años críticos para el desarrollo de su cerebro?, ¿Cuantos interrogantes se pueden plantear como consecuencia de no respetar el orden, el ritmo y el equilibrio en la vida?

samuraiCuando hablo de orden en la vida hago referencia a la consciencia del momento en el que vivimos, siendo descendientes de otros que prepararon el camino para que nosotros pudiéramos andar y de cómo nosotros seremos también responsables de lo que dejamos a nuestros hijos. No estamos solos en la aventura de la vida, somos seres sociales y nuestros actos tienen consecuencias para nuestros iguales y para nosotros mismos.

Por ritmo de vida hago referencia a la hora a la que nos levantamos y nos acostamos, la hora a la que comemos, el tiempo de trabajo y el tiempo de descanso, el espacio para los demás y para uno mismo, el tiempo para los hijos y para la pareja, el espacio para los padres y para los amigos. En ocasiones es habitual que los fines de semana se presenten tan complicados que estés deseando que acaben sin ni si quiera haber disfrutado de ellos, y por el contrario durante la semana la agenda va apretándose al punto que terminamos robándole el tiempo a los almuerzos, a nuestro descanso, a nuestras diversiones, incluso son demasiadas ocasiones en las que el beso de buenas noches se lo dimos al inconsciente de nuestros hijos.

Y ¿cómo poner todo esto en equilibrio?, ¿cómo ser capaces de cumplir con lo que se espera de nosotros a nivel laboral o familiar, o cumplir con nuestras auto exigencias?, parece que el tiempo sea infinito, y si no lo es, parece que seamos capaces de tener el don de la ubicuidad, o mejor aún, nos sentimos omnipotentes u omnipresentes.

Los Samurais y su filosofía de vida nos pueden dar muchas claves que contribuyen a restablecer el orden, el ritmo y el equilibrio en nuestras vidas. Introduce hábitos de descanso regulares en tu día a día, no menos de 8 horas de sueño y 15 minutos de desconexión después del almuerzo, reduce el ruido a tu alrededor, desenchufa la televisión, conéctate con tu interior mediante la relajación consciente, con tu familia compartiendo tiempo y experiencias y con tu entorno estando en contacto con la naturaleza. Esto no sólo resolverá una parte importante de tu estrés sino que además te ahorrará alguna que otra enfermedad.

Por Elvira Pérez

 @elvibus11

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